La cultura Twitter y el fin de la atención

Brain stimulation

Las clases que estamos teniendo en Singularity University son absolutamente increíbles. Una oportunidad única de escuchar oradores que te vuelan la cabeza. Y sin embargo hay algo que me deja profundamente preocupado: lo que más me llama la atención mirando lo que sucede en las clases desde una cierta distancia es que, por más que queramos, los estudiantes no logramos prestar atención de manera sostenida.

Parece como si la cultura de la brevedad reflejada en Twitter o TED (cuanto más corto mejor) hubiera destruido nuestra capacidad de sostener el foco de nuestra atención más allá de unos pocos minutos.

Tal vez sea porque hace demasiados años que estuve en un aula. O quizá porque en ese momento no teníamos una computadora cada uno sobre la mesa. O porque, aún cuando la hubiéramos tenido, no estaba el mundo entero a un click de distancia. Pero la realidad es que mis experiencias previas sobre lo que significa “estudiar” eran estar entre 40 minutos y dos horas, sentado y escuchando atentamente la mayor parte del tiempo.

Cuando empezó a pasarme a mí me preocupé. Pasados unos 15 minutos de clase, incluso en temas que me resultaban fascinantes, me descubría a mi mismo distraído, sin siquiera notar el momento en que mi mente se había “desconectado”. Como eso que a veces nos pasa cuando leemos un libro cansados: descubrimos que desde una página atrás hemos “pasando nuestros ojos por todas las letras” y sin embargo no hemos registrado nada.

Entonces empecé a mirar a mi alrededor. Y lo que ví me preocupó aún más: no era un tema mío. A todos a mi alrededor les estaba pasando lo mismo. En medio de una espectacular charla, una oportunidad única de escuchar a oradores increíbles, la gente estaba en Twitter, en Facebook, en Wikipedia, leyendo email, etc.

Algunas de las distracciones eran relevantes, como chequear algún website mencionado por el expositor o un artículo de Wikipedia relacionado con la charla. Muchas otras eran completamente desconectadas. Ninguna de ellas, ni aun las relevantes, eran buenas. Pero de repente tener una ventana para espiar lo que estaba sucediendo en miles de otros lugares (leyendo tweets, mirando FB) resultaba un atractor irresistible para nuestra atención, más allá de nuestra propia voluntad. Como quien sabe que no debe pero no puede evitar probar esa torta de chocolate.

Un tiempo atrás alguien me dio el ejemplo de cómo cambiaron los guiones de las series de TV si comparamos las series de los 70′s y 80′s con las series de hoy en día. Antes cada episodio contaba una historia. Hoy ninguna serie pone al aire un episodio donde al menos no vayan entretejiéndose al menos tres tramas paralelas y simultáneas. Ver un capítulo de, digamos, Starsky y Hutch o CHIPS hoy en día nos resultaría insoportable, al punto que hasta hay quienes dicen que pueden abreviar uno de los episodios viejos en apenas 7 minutos sin perder nada de información.

Algo de eso, evidentemente fue lo que descubrió Chris Anderson al crear TED. Lo mismo sucede con formatos como Ignite y Pecha Kucha. Todo contenido tiene que encajar en los contadísimos minutos que nuestras mentes pueden prestar atención hoy en día. La charla de TED de Sir Ken Robinson en Youtube tiene más de 1.400.000 vistas. La misma, más desarrollada, en versión completa de 83 minutos no llega hoy a 60.000. Es decir, de todas las personas que vieron esa charla y quedaron fascinados con las ideas que Ken Robinson presenta, menos del 5% vio un video más largo sobre el tema.

Estoy seguro que a muchos también les pasa algo de esto en las relaciones con sus seres queridos. Nos descubrimos a nosotros mismos mirando el celular o la compu en momentos en que estamos con nuestras parejas, nuestros hijos, nuestros amigos.

Pareciera un mecanismo de adaptación de nuestros cerebros para ajustarse a la hiperestimulación a la que desde hace unos años estamos sometidos. Pero lo que resulta adaptativo para el “multitasking” resulta destructivo para la capacidad de estar atentos a algo en particular.

Ante esto no puedo dejar de pensar que con este cambio estamos, sin casi darnos cuenta, perdiendo algo muy valioso: la posibilidad de estar realmente presentes allí donde estamos.

No sé si el grupo de estudiantes en SU somos representativos de lo que pasa en general. Me interesa saber si ustedes creen que este es un fenómeno general o sólo una locura más de un grupo de personas en el extremo de la hiperconectividad. Y si este es realmente un fenómeno que llegó para quedarse, ¡cómo debería cambiar la educación en función de esto?

Yo siempre fui un gran defensor de la hiperconectividad. En este momento ya no estoy tan seguro.

Foto: Austin Kleon

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    Hay 130 comentarios - Agregá el tuyo!

  1. 107

    Y por supuesto, ¡Excelente articulo! (Eso lo había omitido yo).

  2. 108
    Florencia dice:

    Creo que es muy cierto lo que decís, pero lo que yo noto también es que la hiperestimulación o la “atención flotante” tiene sus pro ya que podemos hacer varias tareas simultaneas sin necesariamente perder eficiencia.
    Saludos desde Rosario!

  3. 109
    martita dice:

    Excelente nota. Tenemos que recuperar la capacidad de estar en el mundo, en vez de simplemente mirarlo a traves de la pantalla.

  4. 110
    Pato dice:

    Excelente santi, 100% de acuerdo con vos. Vivimos sobre-estimulados, por ejemplo, a mi me pasa manejando (terrible, shame on me, pero es asi), también en reuniones, con amigos, en lugares importantes. Creo que cada dias es más importante la reflexión y el saber ser “dueños de si mismos”.

    Un abrazo.

    Pato.-

  5. 111
    Mauro dice:

    Yo lo veo como algo muy bueno, creo que ahora la información nos llega más rápido, potente y refinada que antes, por lo que las clases por ejemplo tienen una competencia que antes no tenían. El roce competitivo genera valor agregado, el monopolio genera mediocridad. La gente prestará atención a aquello que sea muy bueno e interesante, aunque por supuesto que la atención a lo banal que genera placer efímero en desmedro de lo “importante” es un problema de hedonismo e inseguridades propio de quien lo sufre, y no de twitter y demás

  6. 112

    Interesante articulo. Quienes tenemos como actividad profesional la capacitacion y transferencia de conocimiento, se nos presenta el desafio de mantener atento y expectante a nuestro auditorio. Se utilizan recursos como peliculas, musica, clips, pero sobre todo muchos fragmentos de videos que ilustren el tema dato. Permanentemente. Es como que hay necesidad de romper la inercia, despertar a la audiencia de su distracción y letargo. Aman lo lúdico, el juego. Y tambien jugar su juego. Aprovechar que están online, para que visiten algun sitio, blog, etc y puedan reforzar el tema dado por el capacitador, “in sitio” e “in situ”. Desde el lugar fisico y virtual. Son algunas tecnicas que uno puede ir aplicando. Es interesante lo de los temas paralelos. Voy a empezar a encontrarle una vuelta a eso a ver cómo resulta. En vez de contar 3 historias paralelas, tratar/enseñar 3 temas al mismo tiempo, en forma dinamica y breve. (hay una pelicula cuya trama y relato es contar historias paralelas. No recuerdo la peli). La idea es ir switcheado permanentemente, sin marear, sin perder el hilo, pero buscando consolidar la atencion del auditorio.

    • 118

      Leandro, si lo consigues, explícame cómo lo has hecho.
      Tengo clases de 4 horas seguidas hablando sobre una materia concreta, y a veces es complicado mantener la atención del alumnado.

  7. 113
    Anónimo dice:

    [...] de la atención: Relevancia versus Infoxicación - – En la web: – La cultura Twitter y el fin de la atención – La desinformación en la Sociedad de la Información – "Infoxicación" por [...]

  8. 114

    [...] Sin embargo, como discutí en uno de los posts más leidos de la historia del blog, nuestro problema actual no parece ser la falta de información sino la gran dificultad de enfocar nuestra atención provocada por el exceso de estímulos. [...]

  9. 115
    Anónimo dice:

    [...] co-society – De la gestión de información a la gestión del conocimiento – La cultura Twitter y el fin de la atención – La desinformación en la Sociedad de la Información – "Infoxicación" por [...]

  10. 116

    [...] un tiempo atrás compartí en un post mi gran preocupación por la pérdida de la capacidad de concentrarse y prestar atención derivada [...]

  11. 117

    [...] algo significativo con ellos" Andrew Sullivan (The Times) Hace un tiempo atrás compartí en un post mi gran preocupación por la pérdida de la capacidad de concentrarse y prestar atención derivada [...]

  12. 119
    Raul dice:

    La situación descripta es palpable desde el ambito de la escuela primaria con un agravante que ha crecido con el tiempo, la disminución de los alumnos en la capacidad de usar su imaginación en la creación de información a partir de una idea o actividad. Si bien creo que en gran proporción esto depende de la actividad que se está desarrollando y del interés que despierte la misma se hace evidente que este mundo rodeado de información no se trabaja desde mi opinión en estrategías para el manejo de tal caudal y en validar las relaciones que se realiza entre las nuevas ideas y las que ya se poseen.

  13. 120
    Favita dice:

    Muy buenooo!!! excelente!

  14. 121

    [...] hablan más. Uno en mi otro blog (en el que escribo con suerte, una vez por año), y otro en el de Santiago Bilinkis (para que vean que no estoy tan loco, y coincido con un tipo [...]

  15. 122
    La lectora dice:

    Me gustó ver este post en la última Oblogo :)

    Leyéndolo, se me venían miles de imágenes a la cabeza de momentos semejantes.

    Últimamente, implementé “los días sin compu”. De vez en cuando, hago períodos de abstinencia. Y me encantan. Paso cerca de una compu y digo (no en voz alta, eh) “no te voy a tocar…”

    Jejeje.
    Tal vez por eso me gusten tanto los haikus y los limericks. Los dos son estilos de poesía hiper breve. O los microrelatos. Para textos buenos y breves, te recomiendo darte una vuelta por aquí: http://andresneuman.blogspot.com/

    Un saludito.

  16. 123
    Juan dice:

    La tecnología es para aprovecharla y explotarla sin hacernos daño.

  17. 124
    Anónimo dice:

    [...] – En la web: – La Infoxicación 2.0 | El Documentalista Enredado – La cultura Twitter y el fin de la atención – La desinformación en la Sociedad de la Información – "Infoxicación" por [...]

  18. 125
    Claudio dice:

    Buenisimo la entrada. Menos mal que pones algunas oraciones en negrita, asi no hay que leer todo y puedo seguir twiteando :)

    Es una gran realidad, muchas veces veo artículos que pueden ser interesantísimos y los descarto por ser muy extensos. En lo personal me pasa mucho que estoy en el trabajo por ejemplo y no puedo dedicar mucho tiempo a leer algo y solo lo guardo para leer después (cosa que pocas veces ocurre).

  19. 126
    sebastian dice:

    Primero que nada, estoy contento que te encontré por twitter después de leer la nota en Inc. El libro de Any cambió mi vida (para mejor) y vos sos parte de ello con lo cual estoy súper agradecido con vos y con Andy.

    Respecto a este post una masa que estés cursando en la SU! me entero recién… escucharlo da hope :)

    …y respecto a la atención, recomiendo ver Brain Rules de John Medina. Aqui él adelanta un poco y pone unos slides:
    http://www.brainrules.net/attention?scene=

    Básicamente la cosa es que si algo no nos emociona, aunque sea un poco, entonces hay complicaciones para guardar esa información (memoria) o renovar el interés en un asunto. Ayudaría si los profesoreas fueran un poco más actores y fueran más entretenidos teniendo buen timming de humor (eso explica porqué funcionaban muy bien las clases un profe que nos enseño quantica en la UBA que era un personaje genial, nunca nos dormíamos y eso que teniamos clase hasta los viernes a las 23h!!!). Medina ahi cuenta unas historias simáticasque corroboan eso también.

    Lo otro es que la atención es probablemente el recurso más escaso que hay. Escribí un ensayo sobre eso aqui:
    http://sebastianconcept.com/brandIt/lucidity-is-the-new-capital

  20. 127
    Raquel A. dice:

    Efectivamente este cambio se ve muy reflejado en las tramas de las series de tv e incluso en las novelas (escenas cortas y diálogos concisos, para pasar rápido a otro tema así nadie se aburre y haga el temido zapping). Imaginate Santy que si este cambio está me la tv no es solo un problema de los alumnos de SU. Comparto tu opinión: peligramos no llegar jamás al contenido real de nada, si saltamos de tema en tema. Como dice un viejo refrán nada tecnológico pero muy grafico: ”quien mucho abarca, poco aprieta”.
    Yo vengo esquivando este virus, como mucho lo que suelo hacer es leer dos libros a la vez (uno light para mi diario viaje en tren y otro mas exigente a la noche, en la tranquilidad de mi casa). Pero adelante de una pc soy un desastre, salto de un tema a otro como si fuera una carrera y mas de una vez me perdí datos fundamentales por no prestar la debida atención.

  21. 128
    PAOLA dice:

    Es realmente importante estar conectado con todo/s? queda algun espacio para el vacío reparador en el que tenemos oportunidad de digerir lo que estamos viviendo? A veces me descubro malhumorada, preocupada o simplemente tensa y me detengo para descubrir en qué momento mi estado de ánimo cambió, entonces, siguiendo una espiral de noticias, pensamiento, emoción, reacción, otra idea, otra sensación, otro recuerdo, llego a un dato aparentemente inofensivo que desencadenó todo esto. No puedo evitar pensar en todo el desperdicio de energía mental y emocional. No puedo dejar de pensar en aquellas tardes que me pasaba en soledad, mirando por la ventana de mi cuarto con una taza de café, las noches acostada en el techo plateado por la membrana mirando el cielo lleno de pecas, absolutamente capaz de no pensar en casi nada y disfrutando el misterio de la vida…Extraño estar desinformada de tantas cosas y absolutamente conectada con mi espíritu. El mundo es un universo confuso, agotador y conflictivo cuando estamos demasiado lejos de la intimidad del silencio y la quietud. Con los años desarrolle una habilidad para estar y no estar, cuando ponemos esa habilidad en práctica para salirnos de una tarea rutinaria y tediosa y trasladarnos mentalmente a una idea apasionante que estamos alimentando, hemos ganado. Cuando lo hacemos sin darnos cuenta, por un reflejo compulsivo que nos impide desconectarnos, perdimos ese instante único e irrepetible. Ahora.

  22. 129
    GABRIELA dice:

    las redes sociales llamese facebook twiter o cualquiera si han logrado ocupar el tiempo de las personas pero creo que no por ello han logrado relacionarlas .Tengo de ejemplo mi sobrina con 1300 y más de amigos y familia como dicen ellos sin embargo ya pesar de sus largas horas en la computadora solo tiene un pequeño número de personas con las que se intercambian algun comentario o comparten algun gusto en común, mi esposo con menos cantidad de contacto pero con gente que conoce de siempre como primos .compañeros de colegio etc. le pasa algo similar solo uno que otro comentario banal pero dicho por él nada interesante y sique tan incomunicado con esas personas como era antes de conectarse con ellas Yo por mi parte me niego ha integrar estas redes sociales no por miedo ni por ignorancia pero sigo prefiriendo las conversaciones cara a cara que me miren a los ojos cuando me hablan y a la vez hacerlo yo también .darle a todos su tiempo y no como me pasa a veces que estoy sentada con mi esposo y suena el maldito celular anunciando alguna mensaje o actualizacion nueva de los contactos que tiene (porque ahora tambien tenemos facebook en el celular). SEque soy antigua pero por ahora me resulta porque yo si me siento conctada a los que quiero y ese placer no me lo da ninguna red social.

  23. 130
    Kriz Kazema dice:

    Cualquier persona que hace autocrítica merece mi respeto. Más si habla de un te,a que me compete como lo es educación. Buen post.

  24. Página 3 de 3«123

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