La marca Officenet va a morir. No va a ser hoy ni mañana, pero sus días están contados.
La compañía que Andy Freire y yo fundamos hoy se llama Officenet Staples como parte de un proceso de migración de marca que concluirá en un tiempo cuando pasemos a llamarnos simplemente Staples.
Andy y yo antes de empezar este proyecto trabajamos en Procter and Gamble, junto con Unilever una de las dos mayores empresas del mundo en productos de consumo masivo. Tal vez no las hayan escuchado nombrar tanto, pero seguro escucharon y usaron sus productos, como las papas fritas Pringles, el shampoo Pantene, los pañales Pampers, la pasta de dientes Crest o las afeitadoras Gillette (todas esas son marcas de Procter). Y también el jabón Dove, el polvo para lavar Skip, el shampoo Sedal o los desodorantes Rexona y Axe (marcas de Unilever).
Hoy, discutiendo con Leo Piccioli sobre el cambio de marca nos pusimos a “jugar” con Google Insights, que mide el volumen de búsquedas que se hacen de una palabra. Y nos pusimos a comparar la importancia relativa en internet de Officenet en relación a marcas impresionantes como esas. ¡Y el resultado a mi me sorprendió completamente!
Así que acá van algunos aprendizajes de Officenet sobre construcción de marcas y algunos otros usos divertidos de Google Insight.
En este momento estoy leyendo un libro que dice que para dominar realmente a fondo un tema hay que dedicar 10.000 horas. Haciendo una analogía, para conocer un negocio al punto de que no te roben la idea, puedas modelarlo y convertirlo en proyecto, hace falta encontrar la respuesta a 100 preguntas. Este post trata sobre el mejor lugar para encontrar dichas respuestas.
Leer más…
Una preocupación muy común entre los que quieren emprender un proyecto es el temor a contar su idea a alguien y que esa persona se robe la idea (sea un potencial socio, inversor, proveedor, cliente, etc.) . Yo creo que cuando uno se “apropia de una idea”, es casi imposible robarla y por lo tanto el miedo, pese a ser tan común, es completamente infundado.
¿Cuánto vale el objeto que ven arriba en la foto?
Les doy una pista. Es un eje de un carro de madera casi petrificada traído de Vietnam. ¿No tienen idea? Yo tampoco.
Dos años atrás, en medio de mis vacaciones, entré a un local que vendía objetos y muebles vietnamitas. Apenas entré vi un objeto idéntico al de la foto, con un cartelito que decía que costaba U$S 300. Me gustó mucho pero, no me pregunten por qué, pero me pareció caro y seguí mirando. Más al fondo del local encontré el de la foto, con un precio de U$S 130. ¿Y adivenen qué? Sí, adivinaron. La foto está sacada en mi casa. Lo compré de inmediato, feliz de haber hecho una gran compra.
¿Lo hubiera comprado de todos modos si el primer objeto idéntico no hubiera costado más del doble?
Este ejemplo real ilustra un principio muy interesante de la negociación.
En los comentarios a mi post sobre Boca, Ramiro BM mencionó un comentario que yo dejé en un post de él sobre el optimismo, donde yo sostuve que “no es necesario ser optimista para ser emprendedor y que yo soy la prueba viviente de ello”. El tema me parece interesante, así que, en vez de responder el comentario, acá va un post sobre eso.
Yo creo que a la hora de emprender el optimismo en un arma de doble filo. Por un lado, la convicción de que las cosas van a salir bien es un motor que en muchas ocasiones nos permite seguir adelante con determinación aún en escenarios adversos. Hay muchos emprendedores que tienen “tracción a optimismo”. Es el combustible fundamental de sus motores.
Pero, por otra parte, el optimismo también puede ser una gran fuente de problemas de dos maneras similares pero diferentes.

Esta semana Officenet ganó el premio Mercurio de la Asociación Argentina de Marketing en el rubro Tecnología. Este premio reconoce a las empresas con mejor marketing del país. Para mí este el mejor premio de todos porque no se ganó gracias a mí sino a pesar mío!
El segundo tema de mi charla con Andy surgió cuando hablábamos sobre las respuestas a mi post sobre la historia de Officenet y Pasión por Emprender. La mayoría de los comentarios apuntaban a que sería interesante que yo escriba un libro también. Y así empezó una discusión sobre en qué medida el blog es una “alternativa superadora” al libro.
Creo que en unos años, cuando le contemos a nuestros hijos que las cosas que uno escribía se imprimían en papel de una manera que ya nunca podía ser modificada y se distribuían de un modo que no admitía ningún feedback ni interacción entre quien escribe y quien lee va a sonar totalmente ridículo.
Ayer, en un demasiado breve paso por Miami, me encontré un rato con Andy Freire. Y en ese rato surgieron dos temas muy interesantes de conversación así que van dos posts sobre eso, uno hoy y otro el sábado.
Durante nuestra charla, Andy me mencionó una organización en Estados Unidos que se llama Factcheck. Factcheck es un proyecto vinculado a la Universidad de Pennsylvania que apunta a reducir el nivel de engaño y confusión en la política de Estados Unidos.
En la práctica lo que hacen es genial.
En la edición de esta semana de The Economist en la sección de Negocios apareció un largo artículo sobre Endeavor!
Para quienes no la conocen, Endeavor es una fundación creada por Linda Rottenberg y Peter Kellner que ayuda a emprendedores en mercados emergentes.
Leer más…
The blog owner requires users to be logged in to be able to vote for this post.
Alternatively, if you do not have an account yet you can create one here.
Powered by Vote It Up