“Mi balance no es positivo”: Mi visión sobre lo que deja el conflicto del campo

Cuando decidí iniciar mi propio blog no pensaba escribir sobre política. Tal vez porque, como tantos otros de mi generación, soy un desencantado más. Y, sin embargo, acá estoy… Lo sucedido la semana pasada en la votación que tuvo lugar en el Senado respecto a la vigencia o no de las retenciones móviles es algo sobre lo que quiero escribir.

Los que me conocen saben que si bien yo no voté por Kirchner cuando fue electo, inicialmente me ilusioné bastante con algunos rasgos de su gestión temprana. Pero como me suele pasar con la política, la ilusión terminó en desencanto.

Hace meses que el gobierno y los dirigentes ruralistas, con la anuencia de los medios, se empecinan en presentar el conflicto que los une como si se tratara de una forzada dicotomía. Ambos esgrimen: o estás con nosotros o con el enemigo. Pero yo escribo para decir que esa dicotomía, que teóricamente nos obliga a elegir entre uno u otro, es falsa.

Yo (e imagino que millones de Argentinos) no estuve ni estoy con el gobierno ni con el Campo. En ningún momento durante este conflicto pude encontrar razones que me permitieran elegir entre uno u otro. Menos todavía hoy, cuando apenas calmados los ánimos puedo hacer una primera evaluación de lo sucedido.