A partir de una pregunta de Alexis Garbarz en el post sobre Shit Happens, me pareció bueno desarrollar más los aprendizajes que sacamos en Officenet sobre manejo de crisis cuando nos agarró la gran inundación en San Pablo. ¿Y quién mejor para eso que Leo Piccioli, quien dirigió personalmente las operaciones en Brasil para superar esa situación tremenda? Así que le pedí que escriba un post invitado sobre eso. Acá va!
Igual que pasó con el post de excel, lo que escribí inicialmente se hizo tan largo y pesado que terminé teniendo que armar un segundo post con lo que no daba meter en el primero para los que se hayan interesado mucho en el tema del “viaje exploratorio”. Para esos valientes, acá van algunos tips sobre la planificación y realización del viaje.
En este momento estoy leyendo un libro que dice que para dominar realmente a fondo un tema hay que dedicar 10.000 horas. Haciendo una analogía, para conocer un negocio al punto de que no te roben la idea, puedas modelarlo y convertirlo en proyecto, hace falta encontrar la respuesta a 100 preguntas. Este post trata sobre el mejor lugar para encontrar dichas respuestas.
Leer más…
Siguiendo con esta serie de posts sobre las fases preparatorias de un emprendimiento, me meto ahora con el tema de conocer mejor el mercado para nuestra idea/proyecto.
Un error bastante habitual entre los emprendedores es estar demasiado convencidos de que ellos saben bien qué es lo que sus futuros clientes necesitan. En muchos casos eso no es así. Para sacarnos la duda, ¿qué mejor que hacer una investigación de mercado?
Tal vez estés pensando: “Pero yo no tengo dinero! ¿Cómo voy a contratar a alguien para hacer algo así?”.
Acá van nueve “tips” para con poco o nada de dinero hacer buenas investigaciones de mercado “caseritas”. Leer más…
Considerando que son muchos los que pidieron ver lo que había armado como ejemplo, en vez de mandárselo a cada uno lo voy a subir como un post (es demasiado largo para ser comentario).
Es medio embole de leer así que recomiendo que sólo lo vean aquellos que se morían de ganas de tener un ejemplo de lo que habla el post anterior. Hecha la aclaración me siento liberado de postear algo largo y difícil de seguir, sólo para el muy motivado que quiera saber más de esto. Si se aburren, no se quejen!
Y antes de putearme piensen en el laburo que me dio armar este “bodoque”…
Aclaro, no es una planilla armada. Es una explicación más detallada de cómo armar un modelo de un negocio en excel, usando el ejemplo de Officenet. La planilla que en su momento usamos para proyectar ON antes de lanzar la tengo pero sin explicarla resultaría bastante incomprensible, creo.
En el post sobre el robo de ideas empecé a discutir temas relacionados con las etapas más tempranas de un emprendimiento. Acá quiero tratar otro aspecto relacionado a este momento del proceso de emprender. El post puede resultar un poco largo y engorroso pero encierra un secreto que yo creo que es clave.
Imaginemos que se te acaba de ocurrir una potencial idea de negocio. ¿Qué es lo primero que deberías hacer? Lo primero que hago yo, tanto para evaluar una idea propia como una ajena, es echar mano a mi viejo y querido excel. La mayoría de las personas cree que en un proceso de emprendimiento el excel sirve para hacer las proyecciones financieras. La realidad es que para mí sirve para mucho más que eso.
Una preocupación muy común entre los que quieren emprender un proyecto es el temor a contar su idea a alguien y que esa persona se robe la idea (sea un potencial socio, inversor, proveedor, cliente, etc.) . Yo creo que cuando uno se “apropia de una idea”, es casi imposible robarla y por lo tanto el miedo, pese a ser tan común, es completamente infundado.
El fracaso tiene un lugar muy diferente en la cultura latina que en la anglosajona. En nuestros países latinos conlleva un estigma social y legal peor aún que las consecuencias del fracaso mismo.
Desde el punto de vista de la valoración social, en el mundo sajón importa más la naturaleza de tus intenciones y la intensidad de tu esfuerzo que el resultado mismo de tus actos. Allí se condena al malintencionado o al que no pone suficiente empeño, pero nadie opina que fracasar sea malo en sí mismo.
Yendo un paso más allá, en la búsqueda de capital de un emprendedor haber tenido un fracaso previo puede ser visto como muy positivo. Las condiciones para ello son: que no haya habido mala intención, se haya “dejado todo en la cancha” y se haya aprendido del proceso. Ejemplos de esta visión pueden encontrarse en medios como Business Week y Fast Company, en discursos de graduación de universidades o en numerosos blogs.
Así, mientras en un lugar fracasar es algo terrible y en el otro algo positivo, un estudio realizado recientemente muestra que no es una cosa ni la otra.
Mañana empiezo dieta. O mejor dicho, hace cuatro meses que mañana la empiezo.
Hay una ENORME diferencia entre empezar hoy y empezar mañana. Esa es una realidad que todos experimentamos en nuestra vida diaria con cosas como la dieta, pero también en otros planos de la vida. Y es un tema crucial para un emprendedor.
Las “pequeñas postergaciones” adoptan varias formas:
En el post anterior hablé sobre la estrategia muy común de empezar una negociación adoptando una posición extremadamente dura. En este quiero contarles una historia que muestra como, en ciertos contextos, la estrategia totalmente opuesta puede ser también muy efectiva.
The blog owner requires users to be logged in to be able to vote for this post.
Alternatively, if you do not have an account yet you can create one here.
Powered by Vote It Up