Conciertos de música virtuales

223723224_2d9cd4a8d4

Antes de meterme con una idea que tengo hace rato sobre el futuro de la música con la que el que quiera puede tratar de ganar plata, dos pequeños comentarios para los que leen el blog.

Por un lado, me acabo de enterar de que hace unas semanas el formulario de contacto del blog no está funcionando. El problema estará solucionado en un par de días. A los que últimamente hayan mandado mensajes desde allí que yo no haya respondido les pido que vuelvan a enviarlos.

Por otro, desde el comienzo del blog yo siempre fui mirando periódicamente la carpeta de comentarios Spam para “pescar” aquellos que se filtraban pero eran comentarios legítimos. Ultimamente la cantidad de spam que recibe el blog subió de unos 30 a unos 250 por día. Esto hace que ya sea imposible revisarlo. Si alguien hace un comentario y ve que no aparece, le pido que me mande un mensaje y yo me ocupo de buscarlo entre el spam. Los comentarios erróneamente marcados como spam de los que no reciba aviso lamentablemente se perderán.

Ahora sí, vamos al tema del negocio de la música.

La buena música no necesita ser snob

music-for-the-masses

Las reacciones a mis rankings se dividen en cuatro:

  • Los que dicen “Puaj! Cuánta música comercial! La mejor música es la que escucho yo y no conoce nadie”.
  • Los que dicen “Wow! No puedo creer que escuches tal o cual banda que a mí me gusta”.
  • Los que dicen “Me parece que te falta tal banda o tal canción”.
  • “Odio la música y preferiría que te dedicaras a escribir sobre recetas de cocina antes que tener que leer esto”.

Con los primeros, los que creen que buena música es sinónimo de esnobismo, voy a polemizar ahora.

A los snobs se los voy a decir con cariño… Chicos, yo también viví esa época de andar atrás de ese disco pirata de esa banda que no conoce nadie, convencido de que cuanto más desconocida fuera la banda, más “pistola” era yo. En los ’80 (los años de mi “tierna” adolescencia) era “Echo and the Bunnymen”, Siouxsie, Jesus and Mary Chain o hasta Talking Heads, en contra de los “comerciales” New Order, Soft Cell o Erasure. Los años me han hecho más sabio.