A partir de una pregunta de Alexis Garbarz en el post sobre Shit Happens, me pareció bueno desarrollar más los aprendizajes que sacamos en Officenet sobre manejo de crisis cuando nos agarró la gran inundación en San Pablo. ¿Y quién mejor para eso que Leo Piccioli, quien dirigió personalmente las operaciones en Brasil para superar esa situación tremenda? Así que le pedí que escriba un post invitado sobre eso. Acá va!
Hace un par de días leí que por causa de la reticencia de la gente a salir y la caída del turismo, 6500 restaurantes cerraron en México desde el la aparición de la Influenza A. Esto implicó la destrucción de más de 55.000 empleos.
Eso implica que esta enfermedad mató en México muchas más empresas que personas. Y el cálculo apenas incluye sólo los restaurantes.
Esto encierra un aprendizaje muy interesante para cualquier emprendedor: Shit happens.
Igual que pasó con el post de excel, lo que escribí inicialmente se hizo tan largo y pesado que terminé teniendo que armar un segundo post con lo que no daba meter en el primero para los que se hayan interesado mucho en el tema del “viaje exploratorio”. Para esos valientes, acá van algunos tips sobre la planificación y realización del viaje.
En este momento estoy leyendo un libro que dice que para dominar realmente a fondo un tema hay que dedicar 10.000 horas. Haciendo una analogía, para conocer un negocio al punto de que no te roben la idea, puedas modelarlo y convertirlo en proyecto, hace falta encontrar la respuesta a 100 preguntas. Este post trata sobre el mejor lugar para encontrar dichas respuestas.
Leer más…
Siguiendo con esta serie de posts sobre las fases preparatorias de un emprendimiento, me meto ahora con el tema de conocer mejor el mercado para nuestra idea/proyecto.
Un error bastante habitual entre los emprendedores es estar demasiado convencidos de que ellos saben bien qué es lo que sus futuros clientes necesitan. En muchos casos eso no es así. Para sacarnos la duda, ¿qué mejor que hacer una investigación de mercado?
Tal vez estés pensando: “Pero yo no tengo dinero! ¿Cómo voy a contratar a alguien para hacer algo así?”.
Acá van nueve “tips” para con poco o nada de dinero hacer buenas investigaciones de mercado “caseritas”. Leer más…
Considerando que son muchos los que pidieron ver lo que había armado como ejemplo, en vez de mandárselo a cada uno lo voy a subir como un post (es demasiado largo para ser comentario).
Es medio embole de leer así que recomiendo que sólo lo vean aquellos que se morían de ganas de tener un ejemplo de lo que habla el post anterior. Hecha la aclaración me siento liberado de postear algo largo y difícil de seguir, sólo para el muy motivado que quiera saber más de esto. Si se aburren, no se quejen!
Y antes de putearme piensen en el laburo que me dio armar este “bodoque”…
Aclaro, no es una planilla armada. Es una explicación más detallada de cómo armar un modelo de un negocio en excel, usando el ejemplo de Officenet. La planilla que en su momento usamos para proyectar ON antes de lanzar la tengo pero sin explicarla resultaría bastante incomprensible, creo.
En el post sobre el robo de ideas empecé a discutir temas relacionados con las etapas más tempranas de un emprendimiento. Acá quiero tratar otro aspecto relacionado a este momento del proceso de emprender. El post puede resultar un poco largo y engorroso pero encierra un secreto que yo creo que es clave.
Imaginemos que se te acaba de ocurrir una potencial idea de negocio. ¿Qué es lo primero que deberías hacer? Lo primero que hago yo, tanto para evaluar una idea propia como una ajena, es echar mano a mi viejo y querido excel. La mayoría de las personas cree que en un proceso de emprendimiento el excel sirve para hacer las proyecciones financieras. La realidad es que para mí sirve para mucho más que eso.
Una preocupación muy común entre los que quieren emprender un proyecto es el temor a contar su idea a alguien y que esa persona se robe la idea (sea un potencial socio, inversor, proveedor, cliente, etc.) . Yo creo que cuando uno se “apropia de una idea”, es casi imposible robarla y por lo tanto el miedo, pese a ser tan común, es completamente infundado.
En el post anterior hablé sobre la estrategia muy común de empezar una negociación adoptando una posición extremadamente dura. En este quiero contarles una historia que muestra como, en ciertos contextos, la estrategia totalmente opuesta puede ser también muy efectiva.
En los comentarios a mi post sobre Boca, Ramiro BM mencionó un comentario que yo dejé en un post de él sobre el optimismo, donde yo sostuve que “no es necesario ser optimista para ser emprendedor y que yo soy la prueba viviente de ello”. El tema me parece interesante, así que, en vez de responder el comentario, acá va un post sobre eso.
Yo creo que a la hora de emprender el optimismo en un arma de doble filo. Por un lado, la convicción de que las cosas van a salir bien es un motor que en muchas ocasiones nos permite seguir adelante con determinación aún en escenarios adversos. Hay muchos emprendedores que tienen “tracción a optimismo”. Es el combustible fundamental de sus motores.
Pero, por otra parte, el optimismo también puede ser una gran fuente de problemas de dos maneras similares pero diferentes.
The blog owner requires users to be logged in to be able to vote for this post.
Alternatively, if you do not have an account yet you can create one here.
Powered by Vote It Up