El desafío de ser padre hoy
Escena 1:
Estoy en una plaza con mis hijos. El mayor de ellos, que en ese momento tenía unos siete años, se esfuerza por descolgarse de una trepadora. En la de al lado, un chico que aparenta ser algo menor también intenta hacerlo cuando de repente noto que estaba asustado por la altura y me acerco ofreciendo ayudarlo. Mi hijo me alecciona: “Papá, no se puede ayudar a desconocidos. No hay que hablar con quien no conocés.”
Instantáneamente quiero decirle que no es así. Que, por el contrario, siempre hay que ayudar a los demás cuando está a nuestro alcance hacerlo. Pero no pude…
Me horroricé. Empujados por un mundo más peligroso que aquél en el que crecimos, estamos criando chicos ‘seguros’ al precio de hacerlos insolidarios.

Suscribete!